12 de octubre: una fecha de reflexión en torno a la situación de las comunidades, su cultura, historia y sus derechos

12 de octubre: una fecha de reflexión en torno a la situación de las comunidades, su cultura, historia y sus derechos

Teniendo en cuenta que hoy se conmemora en la Argentina el día del Respeto a la Diversidad Cultural, fecha que nos invita a reflexionar y debatir acerca de los derechos de los pueblos originarios decidimos dialogar con Fidel González Placido, maestro de la modalidad MEMA del Jardín de Infantes Nª 21 del barrio Namqom (Formosa capital), quien sostuvo que pese a la existencia de legislaciones que resguardan sus derechos, las comunidades  a diario son discriminadas y van perdiendo esencia de su cultura debido a la imposibilidad de realizar prácticas ancestrales, por ello insistió en la necesidad de un verdadero debate donde se puedan plantear los problemas . Para él, el  12 de octubre no es una fecha para celebrar, sino más bien para reflexionar en torno a la situación de las comunidades, a su cultura, historia y sus derechos.


Vale destacar que Fidel es una persona comprometida con la educación y la defensa de su cultura. El nació en dicha comunidad hace 40 años, y creció en el seno de una familia de artesanos, hizo la escolarización completa en las instituciones educativas de allí; es uno de los impulsores del Estatuto del Centro de Estudiantes del Colegio Secundario, donde además obtuvo la presidencia.

El mes pasado, encabezó el reclamo de MEMAS quienes pidieron al Ministerio de Educación de Formosa tener los mismos derechos de los maestros jardineros, solicitud que fue resuelta satisfactoriamente unos 15 días después, logrando así que se contemple el beneficio establecido en el estatuto del docente formoseño, LEY N° 931 en su artículo 6, inciso “F” el cual expresa que: “los docentes del Nivel Inicial con cuarenta (40) años de edad y con un mínimo de quince (15) años frente a la sección de alumnos, podrán pasar a desempeñar otras funciones asignadas por la autoridad del Nivel (cambio de Funciones)”.

“Siempre me pongo al frente de las luchas que son de mi comunidad, me siento contento de lo que soy y no niego mis raíces”, expresa orgulloso.

Al comenzar a hablar de la fecha que nos convoca,  dijo que hay un antes y un después del 2010, cuando a través del decreto 1584, emitido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, se estableció al 12  octubre como día del “Respeto a la Diversidad Cultural” para dejar de llamarse “Día de la Raza”. “A nosotros nos venían adoctrinando o inculcando que Cristóbal Colón era un héroe, pero a través de diferentes investigaciones y hablando con nuestros abuelos nos dimos cuenta que era otra la realidad. Para nosotros el 12 de octubre no hay nada para festejar, sino que es un día para reflexionar porque vinieron a invadirnos”, dijo.

Durante este día la Comunidad lleva adelante asambleas para hacer las reflexiones y mirar desde el comienzo hasta la actualidad, sobre qué cambió y qué sigue igual, pero lamentablemente muchas veces los ancianos no encuentran el cambio en pos del bienestar de los hermanos porque no hay progreso.

Por ello, insistió que a las nuevas generaciones hay que enseñarle lo que realmente pasó porque a través de la lectura y la tecnología se van recopilando datos y es interesante aprender sobre la verdad de las comunidades aborígenes.

A lo largo de la conversación Fidel reconoció que una de las barreras con las que se encuentran permanentemente es la discriminación, lo cual está muy presente en diferentes ámbitos de la vida. “En todos los lugares donde habitamos es impresionante el racismo, sigue muy presente. Muchas veces presentamos nuestros currículum para conseguir trabajo y ponemos que somos del barrio Namqom entonces directamente no nos tienen en cuenta”, lamentó.

Por otro lado, se habla tanto en la Constitución Provincial como Nacional de la preexistencia de los pueblos indígenas, donde mencionan el acceso a las viviendas, salud, educación, territorio, etc, pero a la hora de la verdad no se cumplen esos derechos.  Están plasmados pero queda en lo escrito nada más.  Por ejemplo, cambiaron de Día de la Raza al Respeto a la Diversidad Cultural, pero no hay políticas públicas verdaderas hacia el sector.

Asimismo, en lo que tiene que ver con la educación, sostuvo que cuentan con los modernos edificios, pero existe una pelea grande porque los contenidos siempre son los más básicos, ante lo cual piensa que debería existir una adecuación en la estructura para dar un programa más bueno, así como sucede en otras escuelas donde la enseñanza y el nivel de aprendizaje es otro. “A nosotros nos subestiman mucho, piensan que no sabemos nada”, opinó entonces.

Protección de la materia prima para realizar artesanías

Otra cuestión importante a visibilizar es el impedimento que tienen los artesanos que trabajan con la totora y la hoja de palma, quienes no pueden acceder a la materia prima porque los lugares están privatizados y por lo tanto cerrados con carteles que prohíben el paso.

“La totora sale en las lagunas, los esteros y zanjones que están al costado de la ruta y para que las artesanas y artesanos no puedan sacar la materia prima muchas veces mandan a quemar esos lugares, es por eso que nos preocupa, queremos que se cuide la materia prima donde actualmente se sigue realizando la cestería”, indicó Fidel.

Para él es necesario y urgente que el Estado Provincial o Municipal saque una ordenanza o ley para protección de los bancos de totora, que sean considerados un patrimonio para las comunidades indígenas que practican la cestería.

A la vez, la palma únicamente se consigue en los campos que en su mayoría son propiedad privada. Entonces, considerando que no tienen una reserva de recursos naturales existe la necesidad de que se les garantice el acceso a la materia prima, para que también puedan sacar leña. Son prácticas que, según Fidel, se van perdiendo porque les van sacando espacios, se achican sus terrenos y no pueden desempeñarse en torno a su cultura.

Vale recordar que en el año 2010 se presentó una propuesta ante el Instituto de Comunidades Aborígenes (ICA) donde hacían mención a poder contar con un lugar para recolección de materia prima, pero todo quedó en un mero proyecto que no avanzó más allá de la mesa de entrada.

Por otro lado, no solo existe limitación en cuanto a los espacios sino también a las actividades que llevan adelante porque tampoco pueden realizar la caza ya que si son descubiertos por Gendarmería Nacional o Fauna les secuestran sus herramientas y también la carne del ave; cuestiona en este sentido que no hay ningún programa o ley que les permita practicar la cultura ancestral, milenaria a través de la carne silvestre, recolección de frutos, etc.

“Cómo podemos mantener nuestra cultura así, si nos están limitando. Con las restricciones y quita de los espacios hay actividades que los jóvenes ya no practican”, cuestionó.

Seguidamente, algo no menos importante que preocupa a los actores de la Comunidad es la pérdida de la lengua materna de las nuevas generaciones, donde Fidel cree que sucede porque en el hogar se dejó de practicar la oralidad. “Estoy trabajado en el Jardín de Infantes, específicamente con los nenes de sala de 4, y lo que noto con inquietud es que el 80% de los niños habla el castellano, y solo un 20% en qom. Es un gran desafío para nosotros como docentes enseñarles y mantener la lengua materna que se va perdiendo”, dijo.

Por último, ante todo lo relatado por el mismo queda en evidencia la importancia de avanzar en estrategias para lograr la inclusión, porque todavía falta mucho en cuanto a las empatías y aceptaciones de las características de las diversas culturas, y para ello ayudaría en gran escala que existan políticas concretas por parte del Estado, pero que las mismas sean pensadas en torno al bienestar y derechos de los pueblos indígenas; también los medios de comunicación cumplen un rol fundamental donde deben visibilizar a las comunidades y sus culturas, generando así un espacio de concientización y reflexión de la diversidad de nuestro país.